Edith Crash no pertenece a nadie. De hecho, su música, cantada en francés, español e inglés — trasciende su origen internacional. Banda de una sola mujer, mezcla todo en un proyecto coherente. Inspirada por el oscuro experimentalismo de diferentes artistas como Portishead, Jacques Brel y PJ Harvey, una mezcla dinámica de folk y grunge es tanto una creación intercultural como en si la propia cantante. Nacida en Francia, criada en España y ahora con base en Los Angeles, sus canciones desafían el género repartiendo pedazos de post-punk, folk blues y una vigorosa guitarra española.

Edith Crash va en aumento y la gente lo está notando. Ha sido recientemente incluida en la lista NPR de descubrimientos favoritos de SXSW, la describen como “música blues, folk oscuro y extraño, por su voz tan sensual.” De hecho, en su más reciente e inquietante álbum ‘Partir’ combina su canto francés apasionado con una tronante y fuerte guitarra dedicada a su fallecida madre. Aunque auto editado, este tormentoso LP fue producido por Alain Johannes (que ha trabajado en discos de Queens Of The Stone Age, PJ Harvey y Mark Lanegan). Crash grabó su totalidad en directo en un set en los estudios 11AD en Los Angeles.

Edith Crash, tanto en sonido como en estilo, es una reminiscencia de la joven Françoise Hardy en una obsesión de Tom Waits. Dicho esto, no nos sorprende el por qué su música y su imagen han aparecido en películas como la película de terror de Eli Roth “Knock Knock”. La calidad cinematográfica para su música viene en melodías con mucho cuerpo y una espectacular entrega vocal, una inclinación para el drama popular occidental.